Ley de Ohm explicada: las 12 fórmulas, el triángulo y ejemplos reales (2026)

Electricidad y fundamentos · 2026

“¿Para qué sirve la Ley de Ohm?” — para casi todo lo que tiene un cable

Tres letras — V = I × R — sostienen la mitad de las decisiones eléctricas que se toman en una casa, un taller o una planta. De ellas se derivan doce fórmulas que resuelven cualquier combinación de voltaje, corriente, resistencia y potencia. Esta es la rueda completa, el truco para no memorizarla, y los ejemplos donde la ley se gana el sueldo — incluyendo el caso donde no debes aplicarla.

Por Raúl Tlapalamatl · Ingeniero Mecatrónico · Actualizado julio 2026 · Lectura: 8 minutos

En 1827, Georg Simon Ohm publicó la relación que hoy lleva su nombre: la corriente que circula por un conductor es proporcional al voltaje aplicado e inversamente proporcional a su resistencia. En términos prácticos: el voltaje empuja, la resistencia se opone, y la corriente es el resultado del forcejeo. Se escribe V = I × R, donde V es el voltaje en volts, I la corriente en amperes y R la resistencia en ohms (Ω). Y cuando se combina con la fórmula de potencia (P = V × I), el sistema completo queda en cuatro variables — conociendo dos cualesquiera, las otras dos se calculan siempre. Esa es la rueda de doce fórmulas.

Para obtenerFórmula 1Fórmula 2Fórmula 3
Voltaje (V)I × RP ÷ I√(P × R)
Corriente (A)V ÷ RP ÷ V√(P ÷ R)
Resistencia (Ω)V ÷ IV² ÷ PP ÷ I²
Potencia (W)V × IV² ÷ RI² × R

La rueda completa de la Ley de Ohm y la Ley de Watt: cada variable tiene tres caminos de cálculo según el par de datos disponible. Válida directamente en corriente continua y en cargas resistivas de corriente alterna (calefactores, parrillas, focos incandescentes) usando valores RMS. Elaboración propia de CalculadoraTotal.

Dos fórmulas de esta tabla trabajan más que las demás en la vida real: I = P ÷ V — la que convierte los watts de la etiqueta de cualquier aparato en los amperes que dimensionan su cable y su protección — y P = V² ÷ R, la que explica por qué el voltaje manda: en una carga resistiva, la potencia crece con el cuadrado del voltaje. Guarda esa idea, porque es la protagonista del ejemplo que sigue.

El triángulo de Ohm: cómo recordarla sin memorizar

El truco clásico sigue siendo el mejor: dibuja un triángulo con la V arriba y la I y la R abajo. Tapa con el dedo la variable que buscas y el triángulo te dicta la operación — si tapas V, queda I junto a R (multiplica); si tapas I, queda V sobre R (divide); si tapas R, queda V sobre I. El mismo triángulo funciona para la potencia poniendo P arriba, V e I abajo. Con esos dos triángulos reconstruyes las doce fórmulas de la tabla sin memorizar ninguna.

Pero más útil que el truco es la intuición física: la resistencia es fija (la construyó el fabricante), el voltaje lo impone la red, y la corriente nunca se elige — resulta. Un aparato no “jala” los amperes que quiere: jala exactamente los que su resistencia permite al voltaje que le apliques. Esa frase resuelve más confusiones que cualquier fórmula.

De la fórmula al mundo real: la parrilla de 1,200 W

Tomemos el aparato resistivo más común de cualquier cocina o taller — una parrilla eléctrica de 1,200 W a 127 V — y exprimamos la rueda completa con él:

La corriente: I = P ÷ V

1,200 ÷ 127 = 9.4 amperes. Ese es el número que importa para el circuito: cabe con holgura en un contacto de 15 A, pero ya no conviene compartir ese circuito con otra carga grande.

La resistencia: R = V² ÷ P

127² ÷ 1,200 = 13.4 ohms. Es la resistencia del elemento calefactor en operación — el dato que casi nadie calcula pero que define todo el comportamiento del aparato.

El experimento mental: conectarla a 220 V

La resistencia no cambia, así que P = V² ÷ R = 220² ÷ 13.4 ≈ 3,600 watts — el triple de potencia. El elemento se pone al rojo, excede su temperatura de diseño y se quema en minutos. Por eso el voltaje de placa no es una sugerencia.

El caso inverso: aparato de 220 V en 127

Mismo cuadrado, en reversa: (127 ÷ 220)² = 0.33 — entrega apenas la tercera parte de su potencia. No se daña, pero una parrilla tibia o un calentador eterno casi siempre son esto: voltaje equivocado, no aparato defectuoso.

Resuelve cualquier combinación — dale dos valores y obtén los otros dos al instante:

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La regla que casi nadie dimensiona

La potencia crece al cuadrado del voltaje

Duplicar el voltaje sobre una carga resistiva no duplica la potencia: la cuadruplica. Y funciona igual hacia abajo — una caída de tensión del 10% en un circuito largo significa perder el 19% de la potencia en el punto de uso. Es la razón física detrás de dos prácticas profesionales: verificar caída de tensión al dimensionar conductores, y transmitir energía en alta tensión — a más voltaje, menos corriente para la misma potencia, y las pérdidas del cable (I² × R) se desploman.

Los errores clásicos al aplicar la Ley de Ohm

1. Aplicarla a un motor como si fuera una resistencia. Si mides el devanado de un motor de 127 V con el multímetro y marca 2 Ω, la ley “predice” 63 amperes — pero el motor consume 8. Un motor no es una carga resistiva: su oposición real es la impedancia (resistencia más reactancia del bobinado en operación), y entra en juego el factor de potencia. Para motores, la corriente se toma de placa o de tabla normativa, como explicamos en la guía de corriente de motores.

2. Ignorar que la resistencia cambia con la temperatura. Un foco incandescente de 60 W tiene ~269 Ω en operación, pero en frío su filamento mide alrededor de diez veces menos. Por eso el pico de corriente al encender, y por eso los focos se funden casi siempre en el instante del apagador.

3. Calcular con el voltaje nominal en lugar del real. “127 V” es el valor de norma; la red real puede medir entre 114 y 139 y seguir dentro de tolerancia. Para diagnóstico fino — un calefactor que no calienta, una resistencia que dura poco — mide el voltaje real en el punto de uso antes de culpar al aparato.

4. Olvidar el cuadrado en las pérdidas. Las pérdidas de un conductor son I² × R: duplicar la corriente cuadruplica el calentamiento del cable. Es el argumento matemático detrás de no sobrecargar circuitos, y de que el calibre correcto se calcule con corriente y distancia — el método completo está en nuestra guía de calibre de cable.

¿Y en corriente alterna?

La Ley de Ohm aplica directamente en corriente continua y en cargas resistivas puras de corriente alterna — calefactores, parrillas, focos incandescentes, duchas eléctricas — usando los valores RMS que marca cualquier multímetro. Cuando la carga tiene bobinas o electrónica (motores, balastros, fuentes conmutadas), la ley no se rompe: se generaliza. La resistencia se convierte en impedancia (V = I × Z) y la potencia real se separa de la aparente por el factor de potencia. La forma de la ley es la misma; solo cambia qué tan complejo es el número que se opone al paso de la corriente.

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Fuentes y criterios: Formulación clásica de la Ley de Ohm (G. S. Ohm, Die galvanische Kette, mathematisch bearbeitet, 1827) y relaciones de potencia eléctrica (Ley de Watt); unidades conforme al Sistema Internacional (volt, ampere, ohm, watt). Los ejemplos de corriente y caída de tensión siguen los criterios prácticos de la NOM-001-SEDE para instalaciones de utilización.

Esta guía tiene fines informativos. Los valores de resistencia y corriente de aparatos reales varían por fabricante, tolerancia de red y temperatura de operación. Toda instalación debe cumplir la NOM-001-SEDE vigente y ser validada por una persona calificada. Revisa nuestros Términos y Condiciones.
Resuelve cualquiera de las 12 fórmulas al instante

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